El Royer Labs R-121 es el micrófono de cinta pasivo monoaural más famoso y el estándar absoluto de la industria moderna para la grabación de guitarras eléctricas. Introducido en 1998, este modelo revolucionó el mercado al redefinir la durabilidad y la respuesta en frecuencias de los micrófonos de cinta, convirtiéndose en un clásico contemporáneo indispensable en cualquier estudio profesional. Cuenta con un transductor de cinta de aluminio puro, colocado más cerca de la parte frontal del chasis. Esto le permite soportar altos niveles de presión sonora (SPL) y ofrece una respuesta ligeramente más brillante por la parte trasera cuando se usa a distancias cortas.