La Gibson Super 400 (1938) es considerada la guitarra archtop más prestigiosa de su época y uno de los modelos más lujosos jamás producidos por Gibson. Presentada en 1934 como la primera guitarra de 18 pulgadas de la marca, en 1938 ya había alcanzado su madurez estética y técnica, convirtiéndose en el estándar de excelencia para guitarristas de jazz y big band. Su tamaño imponente, su construcción artesanal y sus detalles refinados la transformaron en un instrumento diseñado para liderar en escenarios y orquestas.
Construida con una tapa tallada de abeto sólido, fondo y aros de arce flameado, la Super 400 ofrecía una proyección sonora extraordinaria, capaz de competir con secciones de metales en las grandes orquestas. El mástil de arce con refuerzo de ébano y el diapasón de ébano con incrustaciones de bloque perlado aportaban elegancia y comodidad. Su puente flotante ajustable, cordal ornamentado y el acabado Sunburst clásico completaban un diseño que combinaba lujo y funcionalidad.
La Super 400 fue la guitarra archtop más grande y poderosa de su tiempo, y marcó el rumbo del jazz de los años 30 y 40.
Ésta guitarra está atesorada en el vault de La Roca.