Este modelo recrea la Flying V que Gibson diseñó para Jimi Hendrix a fines de los años 60, un proyecto que nunca llegó a lanzarse debido al fallecimiento del propio Hendrix. Su construcción combina un cuerpo y mástil de caoba, con un perfil angosto al estilo slim taper típico de los años 60 y un diapasón de ébano.
Entre sus detalles destacan las incrustaciones de madreperla en forma de diamante dividido, trastes medium jumbo, y dos micrófonos Gibson Custombucker que aportan un tono clásico y versátil. El hardware incluye un puente ABR-1 con selletas de nylon y un cordal Maestro Short Vibrola, elementos que refuerzan su carácter vintage.
La guitarra cuenta con un proceso de reliqueado artesanal realizado por el Murphy Lab de Gibson, que reproduce con precisión el desgaste natural de la época. Incluso su estuche rígido fue recreado siguiendo los patrones originales, con telas idénticas a las que componían los atuendos de Hendrix, en diseños florales y colores pastel.